miércoles, 30 de octubre de 2013

Escena segunda

¿Qué esperar cuando estás esperando? Luego de una salida romántica una espera la llamada, un mensaje, una señal de que lo sucedido estuvo bien.
¡Ring! Llamada.
¡Prim! Mensaje.
Él estaba interesado, también yo ¿Qué estaba mal? Absolutamente nada.
Pasamos tres noches hablando, no dormíamos, solo comentábamos cosas totalmente triviales. Me estuve acostando cerca de las tres de la mañana, cada madrugada.
El tiempo corría con mucha rapidez y nosotros sólo queríamos estancarlo. Decidimos salir una vez mas, ya un poco mas relajados, me tomaba la mano, me abrazaba, coqueteaba conmigo, no me sacaba la vista de encima, lo notaba feliz de compartir tiempo conmigo.
Estábamos atravesando la etapa de enamoramiento, como los capullos de primavera que se van abriendo hasta florecer.
Verlo implicaba siempre una tormenta de besos, caricias sugestivas y miradas cómplices, donde participar era obligatorio...



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