Sus manos rodearon mi espalda y sus labios penetraron en mi piel.
Todo sucedía tan rápido, como en esas noches donde el alcohol y las luces te superan y de repente estás en tu cama de nuevo, todo parece un sueño, pero el cuerpo indica lo contrario.
Todo sucedía tan rápido, como en esas noches donde el alcohol y las luces te superan y de repente estás en tu cama de nuevo, todo parece un sueño, pero el cuerpo indica lo contrario.

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